Prohíben otra vez las corridas de toros en la Plaza México; taurinos no se dejarán

Jueza otorgó un nuevo amparo para su cancelación, los taurinos dicen que no se van a dejar: su lucha es por la libertad y contra una minoría.

Marco Morales Ferrero
Azteca Noticias Jalisco

Los pasos dobles tocan el alma de los taurinos, resuenan en el ruedo de la monumental Plaza de Toros México, papelillos de colores verde, blanco y rojo como los de la Bandera de México colman la vista y provocan regocijo. El cielo andaluz suena más entrañable que nunca, el paseíllo es una fiesta incomparable.

Joselito Adame, Diego Silveti y Andrés Roca Rey, se presentan con gallardía, representantes de una tradición viva cultivada durante años y por millones de personas.

Los matadores, orgullosos representantes de su arte, están ante un lleno histórico, hasta el reloj, como no se veía desde el mano a mano entre José Tomás y Joselito Adame de 2016, es historia y liberación.

A las 40 mil personas que abarrotan la monumental y los miles más que no cupieron es como si les hubieran quitado los grilletes y los hubieran sacado del calabozo que les impusieron prohibicionistas, autoritarios y negacionistas de la historia.

De ahí los gritos de libertad, las alegorías a esa misma libertad en el ruedo, un ole generalizado de unión y goce de familias completas.

Esos miles de la plaza y los millones que se solidarizan en todo el país se sobrepusieron a más de 600 días de prohibición, impuestos por el prohibicionista, Juez Jonathan Bass, a favor de la organización de nombre redundante “Justicia justa”.

Se sobrepusieron también a los ataques y provocaciones de una minoría a fuera de la plaza que los acusaba de asesinos e ignorantes, decenas que en nada se comparan a los miles de la tribuna.

Joselito Adame, Diego Silveti y Andrés Roca Rey, enfrentan la bravura de toros de Tequisquiapan. No les va como esperaban, aun así Joselito Adame dice que será una tarde que recordará el resto de sus días.

Es una tarde difícil y tanto ellos como la gente quieren más y más días de faena.

Pero hoy saben que la lucha por la libertad no se gana en una tarde o en unos cientos días, es una lucha constante porque a pesar de que la segunda sala de la Suprema Corte dictó sentencia contra la suspensión provisional que impedía las corridas en la Plaza de Toros México, hoy surgió otro obstáculo, otro reto.

Otra jueza, Sandra de Jesús Zúñiga, otorgó inexplicablemente un nuevo amparo a otra organización, llamada “Todos y todas por amor a los toros” para impedir las corridas, con lo que comienza otra batalla legal a favor de la tradición de los toros.

Se quedan en cartera las corridas encabezadas por Pablo Hermoso de Mendoza, el Payo, el Zapata, Castella y la de Hilda Tenorio, que era una corrida de mujeres matadoras.

Pero no se van a quedar así, comienza otra batalla por preservar las tradiciones, por escuchar esos pasos dobles, esos gritos de libertad y ese “ole” majestuoso.

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