Aunque el pollo es uno de los alimentos más populares por su aporte proteico, no es el que más proteína contiene por cada 100 gramos. Opciones como la soya texturizada pueden alcanzar hasta 50 gramos de proteína, mientras que el queso parmesano, las semillas de cáñamo y el bacalao seco también destacan por su alto contenido. Además de este macronutriente, varios de estos alimentos aportan fibra, grasas saludables y minerales, por lo que pueden ser una alternativa para diversificar una dieta equilibrada.