Aunque parezca extraño, sí existe música inventada para beber. En México, los corridos se han convertido en el acompañamiento perfecto de las reuniones y rondas de copas, pero su origen está más lejos de lo que muchos piensan: en la polka alemana.
La polka era un género europeo muy popular en Alemania y el norte de Europa durante el siglo XIX. Su ritmo marcado, la repetición y el uso de instrumentos de viento acompañaban reuniones sociales y fiestas, en las que el consumo de alcohol era común.
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¿Qué relación tienen la polka y los corridos?
Con la migración y el intercambio cultural, este estilo musical llegó a México, donde se adaptó al gusto popular y terminó influenciando de manera directa los corridos y la música regional mexicana.
En la actualidad, los corridos mantienen esa esencia festiva y repetitiva que invita a brindar. Por eso no es casualidad que estén tan ligados al consumo de alcohol, convirtiéndose en la “música para tomar”.
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